Dos empleados de un bingo de Sevilla fueron asaltados hace unos días cuando iban a pie y sin escoltas con la entera recaudación del establecimiento de juego del fin de semana.
El asalto ocurrió muy temprano a la mañana en el camino a un banco de la Gran Plaza de Sevilla. Cuando estaban esperando para cruzar la calle fueron asaltados por cuatro hombres. Uno de los empleados del bingo recibió golpes en la cabeza y el otro fue apuñalado cuatro veces en el tórax. Por fortuna las heridas no fueron muy graves y las víctimas se están recuperando satisfactoriamente.
Los ladrones consiguieron llevarse todo el dinero que alcanzaba la cifra de 80.000 euros. Nadie entiende el hecho de que las autoridades del bingo hayan depositado tanta responsabilidad en estos dos empleados, los cuales desempeñaban tareas de limpieza y de aparcacoches en el establecimiento.
Se supone que los ladrones han vigilado durante algunos meses los movimientos del transporte de dinero del bingo al banco. Aunque ese recorrido es corto, los empleados deberían llevar escoltas, ya que este hecho podía haber terminado en una tragedia mayor.


